El tema tiene una larga lista de testimonios. Si de una cosa puede dar fe, es de lo cruel que pueden ser los niños en esta etapa. A ellos no les importa decir las cosas tal cual como la sienten, así lo expresan. En consecuencia, tenemos muchachos que van formando su personalidad, unos muy crueles y activos, otros muy tímidos y pasivos.
La escuela, en esta primera etapa pudiese estar atenta con los casos para intervenir a tiempo brindado herramientas tanto a la víctima como a los victimarios. Ambos, requieren ayuda.
Gracias @cajiro por tu excelente relato